Enviado al portal por: Carlos C.C.
1.- Ofrecerles nuestro apoyo y nuestra ayuda
práctica en las labores de la tierra, en los negocios y en otras ocupaciones,
siempre y cuando no vaya implícita ninguna acción perjudicial.
La mayoría de las personas no disponen de un
modo de vida independiente y necesitan trabajar para vivir. Podemos ofrecer
nuestro consejo en lo que se refiere al modo de ganarse la vida y de
incrementar y cuidad de sus beneficios empleando medios éticos. Podemos ayudar
y apoyar a los que están sufriendo, por ejemplo, a los enfermos, donándoles
medicamentos y cuidándoles. Ayudamos a los discapacitados de cualquier forma
que podamos: enseñando a las personas con problemas auditivos el lenguaje de
signos para que puedan comunicarse; guiando a los ciegos, enseñándoles el
braille, comprándoles un perro que les guíe o pagando su adiestramiento.
Podemos ayudar físicamente a los discapacitados o inventar mecanismos que les
ayuden a superar su discapacidad. Hay muchas cosas que podemos hacer una vez somos
conscientes de las posibilidades.
2.- Ayudar
a los que están confundidos sobre los medios que han de utilizar, especialmente
en su búsqueda de felicidad.
Pueden
estar experimentando infelicidad y dolor como resultado de acciones erróneas.
Haciendo uso de nuestra destreza, tratamos de ayudarles a reconocer que los
responsables de sus sufrimientos son sus propias acciones y que, si quieren
evitar la infelicidad y el dolor, tienen que dejar de crear sus causas.
Evidentemente,
no podemos acabar con su sufrimiento como si extrajéramos una astilla, pero
quizá podemos ayudar a disminuirlo y evitar que hagan lo que les traería
sufrimiento en el futuro.
3.- Ser
útil a los demás.
Esto se
refiere, particularmente, a recibir y dar la bienvenida a los forasteros de un
modo cordial y amistoso, proporcionándoles comida, alojamiento, guía o
asistencia de la forma más respetuosa y agradable que podamos
4.- Ayudar
y proteger a los que viven con temor.
Existen
muchas maneras de rescatar y proteger a los animales de morir devorados,
quemados o ahogados. Podemos reconfortar a la gente que tiene miedo y aunque no
podamos liberar a los que se encuentran en la cárcel y están sometidos a la
tortura o, dicho de otro modo, a los que están en peligro, podemos contribuir
de diversas formas con organizaciones que trabajan por sus derechos y su
libertad
5.- Consolar
a los afligidos
Pueden
estar afligidos por la pérdida de sus padres, hijos, compañeros, seres
queridos, que les han ayudado o por la pérdida de sus posesiones o de su país.
La tristeza no siempre es evidente; puede estar profundamente arraigada o
permanecer oculta
6.- Ayudar
a los necesitados satisfaciendo, por ejemplo, sus necesidades básicas
No
obstante, hay muchas personas que sufren la pobreza espiritual; les gustaría
practicar la meditación para producir en ellos un cambio interno, pero no saben
como hacerlo y no tienen a nadie a quien dirigirse para recibir un consejo
fidedigno. Aunque no nos encontremos en posición de aliviar la pobreza material
de muchas personas, podemos enseñas a los demás la verdadera práctica
espiritual, lo cual tiene efectos de alcance muchos más amplios. Puede cambiar
sus vidas, afectar su futuro y sus relaciones con los demás.
7.- Ayudar
a los que buscan un maestro espiritual aceptando la tarea de enseñarles, no
para obtener fama, respeto o recompensa, sino motivados por un deseo sincero y
compasivo de ayudarles.
Intentamos
ayudarles materialmente procurándoles un modo de vida y compartiendo con ellos
lo que tenemos. Después les enseñamos a desarrollar la estabilidad mental
contrarrestando las emociones perturbadoras individuales, a transformarse
mediante la comprensión del camino medio y a evitar o eliminar el orgullo que
se basa en el concepto erróneo de que han obtenido logros o resultados
espirituales que no han alcanzado.
8.- Ayudar
empleando métodos que concuerden con el modo de pensar de los demás
Hemos
de considerar las disposiciones, los intereses y las capacidades de los demás
cuando les ayudamos, pero solo deberemos convenir con sus deseos cuando su
consumación proporcione un bienestar tanto temporal como último. A veces, nos
veremos obligados a dar un consejo que se oponga a sus deseos inmediatos si
esto les va a conducir finalmente a la felicidad
9.- Apoyar
y animar a los que están implicados en buenas obras, a los que tienen fe, a los
que estudian las enseñanzas o practican la generosidad o la disciplina ética o
cultivan la sabiduría o el esfuerzo entusiástico.
Podemos
hacer esto recordándoles los excelentes resultados que traerán sus esfuerzos.
La disciplina ética y la generosidad conducen a renacimientos favorables y a la
prosperidad. La sabiduría adquirida escuchando, reflexionando y meditando es la
llave de la liberación. La fe y el esfuerzo entusiástico son tan esenciales
para el logro de un renacimiento favorable como para la liberación. Ofrecemos
nuestro apoyo a los que se sienten desanimados y en peligro de abandonar el
bien que están haciendo y tratamos de ayudarles a superar los obstáculos de su
camino
10.- Dirigir
a los que están equivocando el camino, a volver al camino correcto
11.- Utilizar
poderes milagrosos para ayudar a los demás.
Esto no
se puede hacer a menos que poseamos diversas formas de percepción superior, que
dependen del desarrollo de la quietud mental.
Del libro: Una luz en el camino de Dimpakara Atisha (982 - 1054)